Alfonso Parra

La muerte tancallando

Foto Sin carátula

En nuestra boca nada

No queda en nuestra boca nada

con que hablar. La saliva está helada,

las palabras se han hecho pequeñas

como el plomo, reducidas a su esqueleto

de tierra, sin recursos, igual que la cabeza

gravita en el firmamento como una

bola hueca sin percibir superficies

de ninguna otra estrella. Así es

como la muerte, sin habitar, recorre

su propio silencio sin moverse

y es para, que reduciéndose a nada,

sus luces y sus sombras hayan caído

en un tremendo cansancio y no puedan

esperar otra muerte, que ir cruzando

fronteras que no existen.

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/ © Alfonso Parra Domínguez